La leucemia felina es una enfermedad producida por el virus de la leucemia felina (un retrovirus), caracterizada por neoplasias espóntaneas y supresión de la médula ósea y del sistema inmunitario, sobre todo en gatos domesticos.
La vía de contagio más habitual es a tráves de la saliva infectada: durante el lamido-acicalado y las mordeduras, y por el uso de comederos y bebederos comunes. Además este virus puede ser transmitido de madre a hijo antes del nacimiento y durante la lactancia. Los gatitos menores de cuatro meses presentan una respuesta inmunitaria muy débil y, por tanto, son más receptivos a la infecciión.

Los signos pueden ser muy variados o incluso pueden no presentarse durante un largo periodo después de la infección. Los más frecuentes son anemia, enfermedad hepática o intestinal, trastornos de la reproducción  e incluso abortos y mortalidad neonatal, asi como problemas con el sistema inmunitario y la formación de tumores.
Los signos más visibles son perdida de peso, vómitos y diarrea.
Entre la neoplasia más frecuente están los linfosarcomas  y enfermedades mieloproliferativas.
La vacunación protege contra el virus, por lo que debemos vacunar anualmente a nuestro gato.

Tráenos a tu gato para que lo vacunemos una vez al año y asi  lo protegeras del contagio.




Publicado: 24 de Julio de 2013