La Dermatitis atópica es una patología dermatológica crónica bastante frecuente en perros y gatos.  Suelen tanto perros como gatos manifestar sintomas cutáneos.

La edad a la que suelen aparecer los síntomas oscila entre los seis meses y los tres años e inicialmente puede ser de carácter estaciona.
El síntoma principal es el picor. En los perros suele asociarse a enrojecimiento de la piel y presencia de  pápulas.
Las zonas más afectadas son la cara, la parte cóncava de la orejas, la zona ventral del cuello y del tronco desde las axilas hasta las ingles, aunque varia según las razas.
En los gatos atópicos puede manifestarse como una dermatitis pápulocostrosa, con lesiones del complejo granuloma eosinofilico, alopecia simétrica autoinducida y/o excoriaciones en la cara. orejas y cuello.
Existen varios casos:
Alérgeno: es una sustancia que puede provocar una reacción alérgica en determinados sujetos.
Antibioterapia: es la utilización de antibióticos en el tratamiento de las enfermedades.
Complejo Granuloma Eosinofílico: se trata de una reacción cutánea felina, generalmente asociada a hipersensibilidad y que puede manifestarse de tres formas: úlcera indolente, placa eosinofílica y granuloma eosinofílico.
 Excoriación: es la pérdida de epidermis o de ésta y la capa superficial de la dermis.
Malassezia: es un género de levadura que provoca diferentes enfermedades cutáneas.
Pápula: es una mancha elevada sobre la piel que mide menos de 1 centímetro de ancho.
Plolidpsia: sed excesiva.
Prurito: es un hormigueo en la piel que provoca desos de rascarse.

Si piensa o cree que su mascota presenta algunos de estos signos clínicos, venga con su mascota y nosotros le sacaremos de dudas.



Publicado: 24 de Julio de 2013